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La selección de Laos queda bajo sospecha por posibles amaños en el torneo asiático

Soukphachan Lueanthala habría actuado como intermediario de un grupo de apuestas durante el ASEAN Championship; la detención fue reportada por la prensa, pero aún no tenía confirmación oficial

El fútbol de Laos quedó bajo la atención internacional tras las informaciones sobre la presunta detención de Soukphachan Lueanthala, delantero de 24 años de la selección nacional, por su supuesto vínculo con un esquema de manipulación de partidos durante el ASEAN Championship de 2026. Según informaciones publicadas por The Guardian el 8 de octubre, el jugador habría colaborado con una red de apuestas presuntamente vinculada a Vietnam.

Lueanthala, que juega en el Salavan United y acumula 20 partidos internacionales, es señalado como un posible intermediario entre los responsables de la red y otros integrantes de la selección. Las sospechas incluyen la presunta transmisión de instrucciones a compañeros para influir en el desarrollo de los encuentros.

Hasta el 14 de octubre, sin embargo, la Federación de Fútbol de Laos (LFF) y la policía del país no habían confirmado públicamente la detención. Por eso, las acusaciones deben entenderse como parte de una investigación y no como hechos judicialmente establecidos.

La campaña que despertó las sospechas

Las dudas surgieron después de la participación de Laos en el Grupo B del ASEAN Championship, disputado entre julio y agosto. La selección perdió los cuatro encuentros y recibió 20 goles: cayó por 5-0 ante Tailandia, 4-0 frente a Malasia, 4-1 contra Filipinas y 7-2 ante Myanmar.

Los resultados, sumados a algunas situaciones ocurridas durante los partidos, llevaron a la federación a investigar posibles irregularidades. Entre los episodios que despertaron atención estuvieron los goles en propia puerta y la expulsión de un jugador en el encuentro contra Tailandia.

El 7 de agosto, la LFF remitió una solicitud formal al Ministerio de Seguridad Pública para que las autoridades examinaran posibles casos de soborno, apuestas ilegales y manipulación de resultados. La entidad informó que había entrevistado a los futbolistas los días 2 y 6 de agosto y que, a partir de la revisión inicial de la información y las pruebas reunidas, consideraba necesario profundizar la investigación.

Lueanthala disputó tres de los cuatro encuentros del equipo, contra Tailandia, Malasia y Filipinas. No participó en la derrota por 7-2 ante Myanmar.

Un problema recurrente en el fútbol laosiano

El caso vuelve a poner en primer plano los antecedentes de manipulación de partidos en el país. En enero de 2022, las autoridades del fútbol de Laos informaron que 45 jugadores habían recibido prohibiciones de por vida impuestas por la FIFA por su participación en distintos episodios de amaño a lo largo de varios años.

La Confederación Asiática de Fútbol (AFC), por su parte, anunció en octubre de 2021 sanciones de por vida contra 22 jugadores y oficiales de Laos y Camboya por manipulación de partidos relacionados con selecciones nacionales y el club Lao Toyota FC. La investigación de la AFC había comenzado en 2014, con apoyo de la FIFA y de la empresa de monitoreo Sportradar.

Estos antecedentes muestran que el problema no se limita a un episodio aislado. La manipulación de resultados puede afectar la credibilidad de las competiciones, la confianza de los aficionados y las oportunidades deportivas de los propios futbolistas.

La integridad deportiva, bajo presión

Los casos de amaño representan un desafío para el fútbol internacional, especialmente en competiciones en las que las apuestas pueden generar incentivos económicos para alterar el desarrollo de un partido. La detección de patrones sospechosos, la cooperación entre federaciones y autoridades y el seguimiento de los mercados de apuestas son herramientas importantes para identificar posibles irregularidades.

En el caso de Laos, el avance de la investigación será determinante para establecer si existió una red organizada y qué responsabilidades podrían corresponder a las personas involucradas. Mientras no haya confirmaciones oficiales ni conclusiones judiciales, las acusaciones contra Lueanthala deben mantenerse en el terreno de las presunciones.

El episodio vuelve a plantear una cuestión central para el deporte: proteger la integridad de las competiciones exige mecanismos de prevención y control capaces de actuar antes de que las sospechas comprometan la confianza en los resultados.