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¿Qué es lo que nadie ve en el trabajo de un scout?

El trabajo detrás de la identificación y evaluación de jugadores

El trabajo de un scout suele estar asociado a una imagen concreta: un profesional en la tribuna, observando un partido y tomando apuntes sobre un jugador. Sin embargo, la identificación de talentos implica un proceso mucho más amplio, que combina observación presencial, vídeo, datos, organización y seguimiento constante.

Para Francisco Lorenzo, scout profesional uruguayo con experiencia en diferentes mercados y clubes, la rutina cambia de acuerdo con la estructura de cada institución y con las características del puesto. Cuando el trabajo involucra varios mercados, uno de los principales desafíos es establecer prioridades.

“Es imposible ver todo. El trabajo combina partidos en vivo, seguimiento por video y utilización de datos, además de actualizar listas de jugadores, revisar nuevos perfiles y volver a observar futbolistas ya identificados”.

Una recomendación es el resultado de un proceso

Antes de que un nombre llegue al departamento de fútbol de un club, existe un proceso de selección que puede involucrar a muchos jugadores que nunca llegan a ser recomendados.

El scout necesita reunir diferentes tipos de información para comprender no solamente el rendimiento de un futbolista, sino también su trayectoria y el contexto en el que desarrolla su carrera. La observación puede repetirse tanto en partidos en vivo como mediante vídeo, mientras los datos sirven como una herramienta complementaria dentro del análisis.

“Puede haber varias observaciones en vivo y por video, además de una revisión de la carrera y el contexto del jugador”, explica Lorenzo.

En este proceso, una de las tareas menos visibles es precisamente el filtrado. La cantidad de jugadores observados puede ser muy superior al número de nombres que finalmente reciben una recomendación.

“Una parte muy importante del scouting, y que es difícil de cuantificar, es el filtrado: para que uno o dos jugadores sean recomendados, probablemente se observaron muchos más que quedaron por el camino”, afirma.

Mirar más allá del rendimiento actual

La evaluación de un futbolista tampoco termina con sus actuaciones dentro del campo. Para un scout que trabaja con diferentes mercados, uno de los principales desafíos es proyectar qué puede suceder cuando ese jugador cambia de contexto.

Un futbolista puede estar acostumbrado a una determinada competición, cultura futbolística y entorno social. Si recibe una propuesta para jugar en otro país, deberá adaptarse a nuevas condiciones y mantener su rendimiento en un escenario diferente.

Para Lorenzo, esta es una de las cuestiones más complejas del scouting.

“Una de las partes más difíciles es proyectar cómo un jugador que hoy compite en una región específica puede rendir en una liga, cultura y país totalmente distintos”, señala.

La evaluación, por lo tanto, no se limita a determinar si un jugador está preparado para el nivel que presenta actualmente. También implica intentar comprender su capacidad para afrontar un cambio de entorno.

“Se trata de intentar anticipar si ese jugador podrá adaptarse correctamente al nuevo entorno, rendir y sostener ese rendimiento en el tiempo”, agrega Lorenzo.

El trabajo que queda fuera de la cámara

Entre partidos, vídeos, datos, listas y nuevas observaciones, buena parte del trabajo de un scout ocurre lejos de los focos. No existe una única observación capaz de definir el futuro de un jugador, ni una recomendación que surja de un único dato.

El proceso requiere tiempo, comparación y capacidad para descartar. Por cada nombre que avanza dentro de un proceso de reclutamiento, existe una cantidad mucho mayor de futbolistas que fueron observados, analizados y posteriormente descartados.

Es precisamente en ese trabajo menos visible donde se encuentra una parte importante del scouting: transformar una gran cantidad de información en un número reducido de perfiles que puedan ser evaluados por un departamento de fútbol.

La decisión final puede aparecer en un informe o en una lista de nombres, pero detrás de ella existe un proceso mucho más extenso de observación, análisis y proyección.