Una propuesta brasileña busca combinar capital privado, gestión profesional y participación de los hinchas en uno de los clubes más populares de Sudamérica
El Sport Club Corinthians Paulista atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente. La deuda del club supera los R$ 2.700 millones (aproximadamente US$ 510 millones), mientras que la crisis institucional también ha alcanzado a diferentes administraciones. En 2026, el expresidente Andrés Sanchez fue expulsado del cuadro de socios. Duílio Monteiro Alves renunció a su título de socio vitalicio y a sus cargos como consejero vitalicio y miembro del Consejo de Orientación, además de convertirse en acusado en un proceso judicial tras la aceptación de una denuncia del Ministerio Público. Más recientemente, el expresidente Osmar Stabile fue denunciado por el Ministerio Público por presunta apropiación indebida relacionada con un contrato de seguridad privada; en este caso, la Justicia todavía debe decidir si acepta la denuncia.
El escenario también llevó al Ministerio Público de São Paulo a autorizar la apertura de una investigación civil para analizar la situación administrativa del club y la posibilidad de una eventual intervención judicial. Entre los puntos señalados aparecen el elevado endeudamiento, problemas de gobernanza y compliance, procesos relacionados con antiguos dirigentes y dificultades financieras que afectan la gestión del fútbol.
En este contexto surgió SAFIEL, una propuesta que busca reorganizar específicamente la estructura del fútbol de Corinthians mediante una nueva sociedad, con capitalización, gestión profesional y mecanismos de participación de los hinchas. El proyecto fue desarrollado por un grupo de profesionales de diferentes áreas — Carlos Teixeira, Maurício Chamati, Eduardo Salusse, Lucas Brasil, Rodrigo Toninato, Samir Choaib y Hugo Funaro— que afirman no buscar cargos dentro de la futura estructura.
La idea parte de una separación entre la administración del fútbol y la asociación civil. Corinthians mantendría su patrimonio, su identidad institucional y su estructura social, mientras que una nueva sociedad asumiría la gestión de la actividad futbolística. El objetivo es crear una estructura con capital suficiente para enfrentar las obligaciones financieras y, al mismo tiempo, establecer reglas de gobierno más claras.
De Europa a Estados Unidos: las referencias detrás de la propuesta
La arquitectura de SAFIEL toma elementos de diferentes modelos internacionales de gestión deportiva. Entre las principales referencias aparecen el Bayern de Múnich, el Atlético de Madrid y los Green Bay Packers.
El Bayern es utilizado como referencia por su estructura accionaria y por el peso de sus socios en la organización del club. El Atlético de Madrid representa una experiencia de profesionalización y gestión empresarial aplicada al fútbol de alto nivel. En Estados Unidos, los Green Bay Packers aportan otro elemento relevante: un modelo de propiedad distribuida entre sus aficionados, sin un único propietario con control absoluto sobre la organización.
SAFIEL no plantea reproducir ninguno de estos modelos de manera literal. La propuesta busca combinar elementos de esas experiencias y adaptarlos a la realidad institucional de Corinthians, especialmente en relación con la participación de los hinchas, la distribución del poder y la profesionalización de la administración.
El hincha como accionista
Uno de los principales elementos del proyecto está en la estructura accionaria. SAFIEL propone dos clases de acciones: acciones ordinarias con derecho a voto, destinadas a los hinchas, y acciones preferentes sin derecho a voto, que podrían ser adquiridas por empresas, fondos e inversores institucionales.
Para adquirir acciones con derecho a voto, el hincha tendría que ser miembro del programa Fiel Torcedor y estar al día con sus obligaciones. Además, ningún accionista podría concentrar más del 1,8% de las acciones con derecho a voto.
La combinación busca evitar que el control de la estructura quede concentrado en un único inversor y, al mismo tiempo, permitir la entrada de capital privado para financiar el proyecto. En la práctica, el modelo distribuiría el poder de decisión entre una base amplia de accionistas, mientras los inversores institucionales aportarían recursos sin necesariamente controlar la gestión.
Entre R$ 1.600 millones y R$ 2.500 millones
El proyecto estima una necesidad de capitalización de entre R$ 1.600 millones y R$ 2.500 millones, aproximadamente US$ 302 millones a US$ 472 millones, considerando un tipo de cambio de R$ 5,30 por dólar.
Los recursos serían destinados a diferentes frentes: reestructuración de deudas, obligaciones relacionadas con la Neo Química Arena, infraestructura, categorías juveniles, plantilla profesional, tecnología, procesos administrativos y sistemas de compliance y gobernanza.
La dimensión financiera es uno de los puntos centrales de la propuesta. La intención no sería solamente cubrir el déficit existente, sino crear una estructura con capacidad de inversión sostenida en el fútbol.
Separar la gestión sin romper el vínculo con el club
La propuesta también establece una diferencia importante respecto de una ruptura completa entre el fútbol y la asociación. El club social continuaría existiendo y mantendría su patrimonio, identidad institucional y actividades deportivas, mientras que SAFIEL administraría la operación futbolística.
En este modelo, el Parque São Jorge también tendría una fuente de ingresos vinculada a la nueva estructura. SAFIEL pagaría royalties al club social por el uso de su marca, identidad y vínculo institucional con Corinthians. Estos recursos permitirían al Parque São Jorge continuar administrando las demás modalidades deportivas y mantener su estructura social, creando una relación financiera permanente entre la operación del fútbol y el club.
La gobernanza estaría distribuida entre diferentes órganos, incluyendo consejos Administrativo, Fiscal y Cultural, además de un Comité de Gobernanza. La propuesta contempla representación de accionistas, hinchas, grupos organizados y representantes del Parque São Jorge.
La gestión cotidiana, por su parte, quedaría en manos de ejecutivos profesionales, con funciones y responsabilidades definidas dentro de la estructura corporativa.
El desafío está más allá del capital
El proyecto aparece en un momento en el que Corinthians enfrenta no solamente un problema financiero, sino también una discusión sobre su modelo de poder y administración. La apertura de investigaciones, las disputas internas y los cuestionamientos sobre la gobernanza aumentaron la presión por encontrar alternativas al sistema actual.
Por eso, SAFIEL propone que la discusión no se limite a cuánto dinero puede entrar en el club. La cuestión central pasa por definir quién administra, quién fiscaliza, quién tiene derecho a decidir y de qué manera los hinchas pueden participar de ese proceso.
La propuesta todavía depende de negociaciones institucionales, viabilidad jurídica, adhesión política y capacidad de captar el capital previsto. Pero su principal diferencia está justamente en intentar combinar tres elementos que normalmente aparecen separados en el debate sobre las SAF: capital privado, gestión profesional y participación de los aficionados.
Para Corinthians, el desafío sería transformar una estructura históricamente marcada por disputas políticas y dificultades financieras en un modelo capaz de preservar su identidad mientras profesionaliza la gestión del fútbol. Para el fútbol sudamericano, el proyecto también plantea una pregunta más amplia: hasta qué punto es posible atraer capital y profesionalizar un club sin retirar al hincha del centro de las decisiones.